Farewell: cuadro retrato en blanco y negro
Cuadro Farewell de Antoni Arroyo: retrato de una mujer de pelo ondulado con destellos de arcoíris en el rostro y el cabello, sobre un fondo abstracto en blanco y negro
Farewell es un retrato donde la memoria parece desvanecerse. Una mujer joven, de pelo largo y ondulado, mira hacia un lado, fuera del cuadro, con los labios entreabiertos. Su rostro y sus hombros emergen, en color, de un mundo en blanco y negro. El título significa «despedida», y la imagen lo cumple: la mirada que se aparta, la figura que ya empieza a alejarse.
Una composición hecha de contraste. El fondo es abstracto y monocromo: trazos verticales en gris, texturas que recuerdan al cristal esmerilado, al yeso húmedo o a una película antigua. En el centro, una viñeta ovalada actúa como una ventana o un hueco en la niebla por donde aparece la figura. Solo allí existe el color, y no lo hace como relleno, sino como vibración en los bordes: copias desplazadas en rojo, verde y azul rodean los ojos, las cejas, los rizos del pelo y un escote de rayas amarillas, rojas, violetas y turquesas, como luz descompuesta por un prisma. En la parte inferior, la imagen se disuelve de nuevo en gris.
Farewell se mueve entre la fotografía y la pintura, en la línea de la pintura basada en imágenes fotográficas, con el desenfoque y la bruma de los retratos de Gerhard Richter. El desplazamiento cromático remite a los errores de registro del color en la impresión analógica y a la estética «glitch» contemporánea. Pertenece a la misma familia que Man y Really?, los retratos disueltos del catálogo, pero mientras aquellos se descomponen en planos de color, Farewell se disuelve en atmósfera. El contraste entre el gris y el destello cromático concentra toda la atención en la mirada.
Dónde luce. Su formato vertical 2:3 y su paleta contenida la hacen muy versátil:
• En dormitorios y salones de interiores contemporáneos, donde actúa como foco de atención.
• En recibidores, pasillos y rellanos, donde la altura estiliza el espacio.
• En estudios, galerías, hoteles boutique y espacios creativos.
• En pareja con una obra horizontal de color, para equilibrar el blanco y negro.
Combinaciones de estilo. El gris con destellos de color funciona en interiores minimalistas, industriales, escandinavos y eclécticos. Le sientan bien las paredes blancas, el hormigón, la madera clara, los marcos negros y los toques vegetales. En un espacio monocromo, el rostro se convierte en el único punto cromático de la estancia.
Obras que combinan:
Farewell pertenece a la familia de retratos disueltos de Man y Really?. Colgada junto a ellas, forma un pequeño conjunto de figuras.
- Materiales:
- Poly-cotton blend canvas with a matte/satin finish. Scratch, crack, and warp resistant.
- Vibrant, long-lasting colors with water-based HP Latex inks and UV protection.
- Solid wooden frame from renewable sources, 4 cm deep.